Ariadna detente, no prosigas la espera maldita, deshaciendo y tejiendo el ovillo, que no la merecen los teseos que emergen…
Y elige tu camino, deja de coquetear, de puntillas, los ajenos…
Ariadna detente, no prosigas la espera maldita, deshaciendo y tejiendo el ovillo, que no la merecen los teseos que emergen…
Y elige tu camino, deja de coquetear, de puntillas, los ajenos…