Dolor IX

Hablando del dolor y otras mentiras, hablando del amor y otras espinas, sigues soñando con lo que no posees y lo que tienes desestimas…y te imagino recitando a Caproni dentro de un par de décadas, lamentándote lánguidamente de ti misma:

“Mi viaje ha sidoquedarme donde estoy,/ adonde nunca fui”.

Sin querer despegar los ojos, de par en par, sin querer despertar del letargo, sin querer abrazar la ardiente realidad, dejando que la vida pase por la puerta sin abrir…y aunque lo niegues mil veces, sí, de ti depende…vivir siempre duele…

Pongamos que hablo de Madrid…

Hablo, como decía Arango, (y hablaré), de la ciudad que amo, de la ciudad que aborrezco…

Ando la ciudad que amo, la ciudad que duele, la ciudad que arde en mi conciencia…tanto y nada a un mismo tiempo…

…apenas nada cambia, apenas nada se parece a mi recuerdo…

La ciudad deseada...#madrid

Y desde el tejado del Círculo, como el cielo, no sé si romper a llorar o gritar despiadadamente, maldita ciudad, aún te quiero…y lo más obvio, es que quizás nunca deje de quererte…

La boda

Me pidió que leyera en su boda, que escribiera para ella…

…y por y para ella escribí…

…y por y para ella leí:

“Es un privilegio formar parte de los momentos únicos de cuantos nos rodean, es un honor participar de esos momentos inolvidables, porque quedan grabados siempre en la memoria.

Y Cristina y Gerardo nos han elegido a todos y cada uno de nosotros para celebrar esta ceremonia tan especial con ellos, como parte de su familia, para sellar y consagrar su unión.
Ser familia es estar, ser comprender, compartir, apoyar…pero por encima de todas las cosas, es amar.
Y en nombre del amor estamos aquí. Un amor que como decía San Pablo: “todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”. Un amor que todo lo puede, que se entrega y se doblega, un amor sin límites.
Dichoso aquel que encuentra en el otro su justa medida, no sólo pasión, admiración y afán. Dichoso aquel que siembra de generosidad su amor, pues amor será el fruto que reciba.
Un amor que nos potencie, que nos haga mejores cada día, no sólo tú para mí y yo para ti, sino para cuantos nos rodean, para el mundo que nos conforma. Porque el amor nos hace libres, nos da alas…y no habrá dificultad que juntos no podáis superar, ni temporal que os haga zozobrar, ni impás que os desespere, porque ante la adversidad iréis caminando juntos de la mano, porque habrá un tiempo para cada cosa, como decía el Eclesiastés. Y ahora es momento de plantar, de curar, de edificar, de reír, de bailar, de recoger las piedras, de abrazarse, de saborear la paz en nuestros corazones, la serenidad, la plenitud y la grandeza del amor con todos los que aquí nos reunimos hoy.
Las sagradas escrituras dicen: “la mujer fuerte quién la hallará, vale más que las perlas; y el que la posee es rico con ellas sola”. Gerardo la halló: la mujer completa, la joya de mujer, el diamante hecho persona. Y Cris, mi Cris, halló al hombre de su vida; aquel que la completa y hace feliz.
Cuidad de ese amor, cada día, cuidad el uno del otro, cada día, haceos felices, cada día, que nosotros también lo seremos de saberos felicidades.”

DOLOR (VIII)

Ojalá, ojalá, ojalá no despiertes un día y eches de menos haberte echado de menos.

Ojalá, ojalá, ojalá abras los ojos y te aprecies serenamente, con bondad, con esa infinita que derrochas en ciertas direcciones y valores cada uno de tus puntos débiles, acunando los que te sostienen, aceptándote.

Ojalá te respetes así como respetas a cuantos te rodean, te perdones como haces con quienes más profundo te hieren, ojalá queden algodones para tu alma, ojalá algún resquicio de dulzura ajena.

Ojalá, ojalá, ojalá cuando regreses no tengamos que volver a recomponer el puzzle de tus despojos.

No permitas que el egoísmo ajeno pueda contigo, que toda ira tiene un límite.

Deberes

Haz el ejercicio de hacerte invisible por un tiempo, luego recapacita y con serena objetividad reconoce cuán realmente necesitas para vivir.

Y el que esté libre de ambición que tire la primera piedra…

En off: Dejé las expectativas en el parbulario, es la única forma de viajar ligero de equipaje.